¿Alguna vez tu hijo ha mostrado un cariño especial por un objeto ya sea un peluche, muñeco, manta, trapo u otros? ¿Siempre los han llevado a todas partes? ¿Suelen apretarlos cuando están desconsolados? Se trata de un “objeto de apego u transicional”, que tiene una carga afectiva dada por el menor. Además, le brinda respaldo, fortaleza o consuelo emocional.
Según la Psicóloga, Jesica Kuwae, especialista en psicoterapia infantil, esto suele darse de manera espontánea ya sea por alguna situación que hizo que el objeto se relacione con alguna emoción agradable o que genere un vínculo con una persona significativa.
Pero, ¿de dónde viene dicho término? Esto se introdujo por primera vez por el pediatra y psicoanalista Donal Winnicott, como una forma de delimitar la ‘primera posesión no-yo del bebé’. Es decir, el niño elige y usa el objeto dentro de su entorno para generar una experiencia propia.
Cabe mencionar que existen ocasiones en la que el menor elige su “objeto transicional” para sentirse acompañado en cada etapa de su crecimiento. Para Kuwae, un llavero puede significar mucho para el niño, ya sea porque el padre o la madre se lo regaló para que no sienta solo y siempre lo proteja.
Frente a ello, los “objetos transicionales” presentan diversas características. Una de ellas es que no tienen determinados requisitos, sólo que esté relacionado directamente con los padres de familia o con alguna situación afectiva que hayan compartido con ellos. Sin embargo, es importante señalar que cuando el objeto se convierte en transicional es difícil de sustituir debido a que está en su rutina y, en el caso de que se lo quiten el menor puede llegar a enfadarse.
Asimismo, suele afectar al desarrollo emocional del niño, porque son importantes para ellos y porque cumplen una función de apoyo auxiliar ya sea de contención o compañía. Aunque se debe tomar en cuenta que a medida que el menor crece o si están demostrando conductas de dependencia hacia cierto objeto, es recomendable comprender por qué dicho comportamiento y es aconsejable consultar a un experto sobre el tema.