La lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses de vida es fundamental para el desarrollo saludable del bebé. La leche materna proporciona todos los nutrientes, anticuerpos y beneficios que el bebé necesita para crecer fuerte y protegido contra enfermedades. Además, fortalece el vínculo entre madre e hijo y contribuye al bienestar emocional de ambos.
Es fundamental destacar la importancia de la lactancia materna, ya que es clave para la salud física, emocional y el desarrollo integral del recién nacido. La obstetra Ynés Vigil Barreda, educadora perinatal certificada por Lamaze y asesora en lactancia materna, nos explica que este proceso brinda numerosos beneficios tanto para el recién nacido como para la madre.
BENEFICIOS PARA EL BEBÉ
- Nutrición ideal: La leche materna está perfectamente equilibrada para satisfacer las necesidades nutricionales del bebé. Contiene todos los nutrientes esenciales como proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales en las cantidades y proporciones justas para un crecimiento y desarrollo óptimos.
- Fortalece el sistema inmunológico: La leche materna contiene anticuerpos y células inmunológicas que ayudan a proteger al bebé contra infecciones. Durante los primeros meses, el sistema inmunológico del bebé todavía se está desarrollando, y la lactancia materna le da una protección adicional frente a enfermedades, como resfriados, infecciones respiratorias y diarreas.
- Desarrollo cognitivo y emocional: Los estudios muestran que los bebés amamantados tienen un mejor desarrollo cerebral, lo que influye positivamente en su cognición y desempeño escolar a lo largo de los años. Además, el contacto físico y la cercanía durante la lactancia fomentan el vínculo afectivo entre madre e hijo, promoviendo una mayor seguridad emocional.
- Reducción de riesgos a largo plazo: Los bebés amamantados tienen menos probabilidad de desarrollar obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y otras afecciones a lo largo de su vida.
BENEFICIOS PARA LA MAMÁ
- Recuperación postparto: La lactancia materna exclusiva ayuda a la madre a recuperarse más rápidamente después del parto, ya que la succión del bebé estimula la liberación de oxitocina, una hormona que promueve la contracción del útero y ayuda a que regrese a su tamaño normal más rápidamente.
- Reducción de riesgo de enfermedades: Las madres que amamantan tienen un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama y cáncer de ovario. Además, se ha asociado con una reducción del riesgo de osteoporosis y enfermedades cardiovasculares en la edad adulta.
- Vinculación emocional: La lactancia fomenta una conexión emocional profunda entre la madre y el bebé. El contacto piel a piel durante la lactancia libera oxitocina en la madre, conocida como la “hormona del amor”, que también le ayuda a sentirse más tranquila y conectada con su hijo.
- Beneficios en el control del peso: La lactancia también puede ayudar a la madre a perder el peso ganado durante el embarazo de manera gradual, ya que la producción de leche quema calorías adicionales.
TÉCNICAS PARA UNA CORRECTA LACTANCIA
Existe una adecuada técnica de amamantamiento, en la que se considera:
- Correcta posición de la madre.
- Correcta ubicación del niño con respecto al cuerpo de la madre.
- Correcta adhesión y acoplamiento de la boca del niño, al pecho de la madre.
- Frecuencia de las mamadas según demanda del niño.
- Duración de las mamadas, que aseguren la extracción de la leche inicial y la leche final.
¿HASTA CUÁNDO AMAMANTAR?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos de salud recomiendan que los bebés reciban lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida. Además, sugieren que continúe hasta los dos años o más, junto con la introducción de alimentos complementarios a partir de los 6 meses.
¿POR QUÉ HASTA LOS DOS AÑOS O MÁS?
- Beneficios continuos para el bebé: Aunque después de los 6 meses el bebé empieza a consumir alimentos sólidos, la leche materna sigue siendo una fuente importante de nutrientes, anticuerpos y apoyo emocional. Proporciona protección inmunológica, ayuda a un crecimiento saludable, y fomenta el vínculo afectivo.
- Beneficios para la madre: Continuar amamantando durante el primer y segundo año también tiene beneficios para la madre, como la reducción de riesgos de cáncer (como el cáncer de mama y ovario), el fomento del vínculo emocional y el beneficio en la salud materna.
- Adaptación progresiva: A medida que el bebé crece, su dieta se diversifica con alimentos sólidos, pero la leche materna sigue siendo una parte esencial de su nutrición, especialmente en términos de hidratos de carbono y protección contra enfermedades.
RECOMENDACIONES PARA LAS MADRES QUE DAN DE LACTAR
- Confía en tu naturaleza interior, eres mamífera y estás diseñada para dar de lactar a tu bebé.
- Se debe consumir alimentos sanos, naturales y variados. Así como tomar líquidos.
- Sal a caminar para distraerte un rato. Y trata de descansar lo más posible.
- Debes de conversar con otras mamás que estén amamantando, ello te ayudará a darte cuenta que no estás sola en ese proceso.
- Si necesitas apoyo emocional y profesional, existen especialistas en lactancia materna. No dudes en contactarlos.